Escenario Actual de la Productividad Minera en Chile

 13 Vistas Totales,  1 Vistas hoy

Productividad MineraSi bien la minería ha sido por años el “sueldo” de Chile, desde hace ya algún tiempo que, por diversas razones, la productividad de la industria minera ha disminuido y todo apunta a que la tendencia a la baja continuará.
Frente a un escenario adverso en términos de economía, la primera reacción de cualquier empresa sería recortar sus costos de producción y operación. Pues bien, los costos de la Industria Minera son uno de los más altos y no es tan fácil reducir.

El escenario de la minería actualmente es el peor que hemos tenido en 20 años. Una permanente variación en el precio del cobre y constantes cambios en la cartera de proyectos, ha obligado a que muchas mineras reaccionen y, entre otras cosas, cambien su política de reclutamiento de personal.

Según el Consejo Minero, la productividad de la minería ha caído en un 50%, ya que de 0,1 toneladas por persona que se producía el 2004, en el 2015 se produce 0,05 toneladas por persona. Producir una libra de cobre hoy tiene un valor 66% superior que en el 2008. Desgraciadamente las expectativas no son muy alentadoras, ya que en este escenario se espera que para el 2023 la producción sería de 0,03 toneladas por persona, un 35 % menos que hoy.

Si las condiciones del mercado y circunstancias económicas o políticas del país afectan tanto a la principal industria, no queda más que tomar medidas y eso es lo que se está haciendo.

Las razones por las que la productividad ha caído son varias, pero las principales son las que ser refieren a la ley del mineral, la magnitud de los rajos y falta de incentivo de los trabajadores. A esto se suma la caída del precio del cobre y la dificultad para la aprobación de permisos para operar. Por último pero no menos importante, la solicitud por parte del gobierno a racionalizar el uso de agua y de energía en los procesos productivos.

– La caída en la ley del mineral no es exclusividad nuestra; también afecta a otros países mineros pero principalmente a Chile y Australia. Ha sido una caída progresiva que se intensifica a partir del 2010. En Chile, la caída en la ley del mineral ha sido de 30% a partir del 2004 y se espera un 40% para el 2020.

– La magnitud de los rajos implica que los tiempos de trabajo sean mayores. A mayor antigüedad de un yacimiento,. Más largas las horas de traslado.

– La demora en la aprobación de permisos es sin duda una piedra de tope en el sistema. Existe incertidumbre en la aprobación de permisos, incluso aquellos relacionados con proyectos que hacen posible la minería. Se estima que por cada proyecto existen cerca de 120 tipos de permisos que deben ser aprobados, pese a que el gobierno se comprometió con la agilización de este proceso.

– Los trabajadores cada vez exigen más bonos y aumentos sin tener mucho incentivo para aumentar la productividad. Al no haber mayor productividad, esto sólo consigue aumentar los costos de producción en un escenario con el precio del cobre tendiente a la baja. Para mejorar los índices de productividad, algunas empresas han implementado bonos por metas cumplidas.

– La racionalización del agua es inevitable. No hay fuentes continentales disponibles desde la zona central hasta el norte. Ya se han incorporado tecnologías para desalar el agua de mar, incluso hay mineras que la utilizan salada, pero de todas formas hay un alto costo y uso de energía para llevar el agua del mar a la cordillera.

El Consejo Minero es optimista y asegura que existen otras formas de mejorar la eficiencia de la industria. Propone mejorar la formación de trabajadores de tal manera que se eleve en estándar de la industria; adquirir e implementar maquinaria de última generación, enfocándose en la innovación, y concentrarse en aquellos proyectos nuevos en yacimientos jóvenes. Hoy, los proyectos nuevos se calculan con una producción de 0,183 toneladas por persona y una proyección al 2023 de 0,22 toneladas por personas. Pretenden aumentar la productividad al doble de la que había en el 2004.

Los futuros proyectos de la minería apuntan a una disminución de la fuerza laboral con el fin de aumentar la productividad y como respuesta a la reforma laboral que indirectamente también afecta a este sector (aumentando las remuneraciones). Hace ya algún tiempo que las mineras han comenzado a reducir su personal y esto sólo se incrementará.

Implementado cambios estratégicos, incorporando tecnología de punta, adaptándose a las condiciones del mercado y reduciendo los costos, se espera que minería chilena logre cierta estabilidad y vuelva a ser la Industria que mueve al país.